ESCRITURA

CLASE VII. DE LA ORALIDAD A LA HIPERTEXTUALIDAD

ALE MENDÉ


Lo hipertextual, está ya presente en la recopilación Homérica y en todas las posteriores modalidades de ingreso y ordenamiento de textos.

Cuando decimos que el hipertexto ya está presente en la recopilación Homérica, no nos referimos a la división en capítulos que corresponden a la época alejandrina, ni tampoco a las selecciones hechas con posterioridad por los copistas medievales. Sencillamente, comprendemos la habilidad de ¿uno, dos, varios hombres? En la selección de los relatos orales que componen La Ilíada y la Odisea.

Lo cierto es que Homero como dice Finley es “el nombre de un hombre” que da cuenta en La Ilíada y La Odisea, los dos textos que dan origen a la literatura occidental, una organización de la tradición oral sobre un mundo histórico que había desaparecido.

“El genio de la Ilíada y la Odisea no reside primordialmente en las piezas individuales, ni siquiera en el lenguaje, porque todo ello era un acervo común de materiales de que todo bardo podía disponer. La preeminencia de un Homero yace en la escala en que trabajó y en el frescor con que seleccionó y elaboró lo que había heredado, en las pequeñas variaciones que introdujo,es decir en el hilvanado del conjunto. Paradójicamente, ocurre que cuanto mayor es la masa de materiales acumulados, mayor es también la libertad del poeta, supuestos el deseo y la habilidad para aprovecharla. Por medio de su destreza sin paralelo en la elección de incidentes y en las fórmulas de fondo, y en sus combinaciones, un Homero pudo crear un muro en su propia imaginación, notablemente distinto en ciertas situaciones esenciales de aquel que los bardos más viejos le habían entregado; y, sin embargo, permanece aparentemente dentro de la senda fijada por la tradición barda, y de hecho mantiene gran parte de aquel mundo tradicional.”[29]

La memoria oral tiene vigencia aún en nuestra vida cotidiana, desde las grandes ciudades con sus leyendas urbanas, pasando por los mitos familiares e intimistas, hasta las de las culturas de los pueblos originarios de nuestro continente.

La transmisión oral, es la forma de sostener historias y creencias de la comunidad de generación en generación. Esta forma de permanencia y memoria cultural, se hace más compleja y se enriquece a través del tiempo, cuando quién la cuenta acentúa la narrativa, de manera tal que su vivacidad tiene un nuevo colorido cada vez que se le imprime una marca más colorida y renovada a la memoria de la comunidad.

A pesar de estar en un mundo cargado de símbolos y de sistemas de comunicación -que en tiempos de Homero serían inimaginables- las palabras son de tal entonación y gracia cuando son pronunciadas, que hasta los escritores y lectores silenciosos, pueden imaginar tipo de voz, nivel y entonación gestual con la que los personajes hablan y viven. No obstante eso, toda la riqueza de sonidos y musicalidad de la palabra, no desmerecen la gran invención de la escritura.

La cualidad de la narración oral tiene su verdadero sentido y riqueza en el hecho de no haber sido escrita. Su originalidad es en ese caso fecunda porque apela a la memoria, a la creación cultural y a una forma de construcción de mitos y creencias que se trasmiten de boca en boca y que crecen en el contexto histórico de quien las cuenta. En definitiva, la tradición oral no es fija.

Existe hoy una forma de narración oral a partir de la memorización de textos, estos modelos no remiten a la filosofía y acción de la narrativa oral de los pueblos ágrafos. Es decir, que poner en escena a la literatura, en tanto memorización de algo que está escrito, es una actividad que se ha vuelto una forma de iniciación para la lectura o una interesante manera vincular a los niños con los libros, pero que no deja de ser una forma de lectura.

En este sentido el teatro y el teatro de títeres, son la vía regia para la creación y personificación de un mundo ilusorio. El espectador no es pasivo en la historia teatral y desde el primer acto, participa de un atenerse a las reglas del juego. Por eso el teatro es una de las expresiones de mayor consideración a la hora de pensar en la promoción o iniciación a la lectura. A los efectos de nuestra relación intertextual e interdisciplinaria con otros talleres artísticos, deberíamos tener en cuenta que el teatro es una expresión popular que unifica a casi todas las artes, como también lo es el cine.

Vemos, entonces, que desde el origen, hasta nuestros días las relaciones hipertextuales son la expresión múltiple de las más diversas manifestaciones de la cultura.