ESCRITURA

CLASE XXI. EL CONTRATO AUTOR LECTOR.

ALE MENDÉ

La lectura del texto literario se realiza teniendo en cuenta la asunción consciente o no consciente, de ciertas reglas del juego ya sea por la vía de identificación al relato como a la normativa interna de texto.

Ingresar al terreno de la literatura, tiene que ver con un contrato previo – ya sea explícito o mudo- en el cual el lector ingresa a la obra ateniéndose a lo que el autor elabora como otra realidad u otra parte de la realidad, ese contrato de dos partes puestas en juego conforman la narración.

De esta manera, el texto ingresa a la cultura y a la comunicación corriente. Si decimos Talita o Aureliano Buendía, estos personajes de la literatura tienen su correspondencia al mundo creado por los libros, Rayuela y Cien años de Soledad. La identificación a los personajes, aunque no sea explícita requiere del lector que se avenga, a penetrar en ese mundo como si lo estuviera viviendo.

En el caso de Rayuela, por ejemplo, Cortázar propuso dos formas de leer el libro y en los saltos e ingresos alternativos dio indicios expresos, para que el lector se identifique a esa regla del juego literario. Rayuela, igualmente, se podía leer de cualquiera de las dos formas: en una narrativa lineal o saltando capítulos. En realidad podríamos decir que las dos formas de lectura propuestas corresponden al acto lector expresado en dos hábitos típicos de lectura. El relato mediante el cual el lector puede identificarse a Olivera, a la Maga y al mundo al que pertenece esa historia o bien usar las reglas de juego de la escritura que produce un entramado más flojo, pero en el que el lector tiene mayor injerencia.