ESCRITURA

CLASE XVIII. ESCRITURA EXPRESIVA Y FORMACIÓN DE LECTORES CRÍTICOS.

ALE MENDÉ

El ejercicio de escritura expresiva, corrección y lectura crítica, son los elementos primordiales para la formación de lectores críticos, avezados y de recreación permanente del acto literario.

En este sentido cabe sugerir que, la discusión crítica de las producciones realizadas por los participantes en el taller, debería ubicar y subrayar aquellos párrafos, que a partir de una lectura positiva o negativa son destacados por el resto de los participantes. Cuando hay párrafos vívidos, estos quedan en memoria de una forma más luminosa y es importante esta confrontación entre el autor y el lector para ir generando: 1) precisión en la escritura y 2) la convicción de descartar aquello que no ha tenido devolución, es decir, lo superfluo. La valoración de las partes luminosas del escrito, permite al participante/ autor, ceder a la eliminación de aquellas partes no sustanciales, habilitando de esta forma la compleja tarea de corrección.

Se trata de ir ejercitando las dos funciones autor/ lector, y al mismo tiempo involucrar a todos los participantes en la búsqueda y crítica de libros de mayor sustancia literaria.

Tanto para leer, como para escribir es importante anticipar algunos puntos, por ejemplo:

1 ) Centrar el objetivo.

Tanto al abordar la lectura de un texto, cómo al escribirlo, es importante que se puedan situar aquellos aportes de la lectoescritura que son centrales al item que se busca, de aquellos que no lo son. Tal es que si se lee a Shakespeare para determinar dónde se expresa lo esfímero de la vida, hay que dejar en un plano secundario otras temáticas dentro del libro. De la misma forma que si escribimos sobre ese tema, intentaremos mantener la tensión del texto en esa línea, a fin de percibir y actualizar la idea de lo efímero de la vida en nuestros días.

2) Llegar a elucidar lo propio.

Tanto en la lectura como la escritura nos permiten llegar a una síntesis del texto. Frente a esta síntesis, hay que llegar a una idea superadora que nos permite un sentir renovado sobre diversos aspectos de la vida, del mundo, del conocimiento.

En este sentido el uso y la aplicación de múltiples contenidos (en la discusión entre los participantes, como en la red), dan generalmente como resultado un plus de sentido que induce a un logro original, impensado, vívido, en tanto subvierte lo anterior y pone en causa la nueva mirada.

Pero a estas elucidaciones no se llega, sin antes haber trabajado a consciencia aspectos tan insondables de la narración como el límite de la palabra misma, la puesta en juego de diversos contenidos, la pregunta sostenida tanto en la lectura como en la escritura, la apreciación justa de las normas del lenguaje, la intervención sobre los conceptos claves, el apoyo de los fragmentos laterales, de las digresiones, de las intervenciones objetivas, la interpretación en los diversos contextos, la lectura o escritura de indicios y la humildad, la mente y el corazón abierto en la crítica y corrección de los textos.