ESCRITURA

CLASE XVI. LITERTURA EXPRESIVA Y DEMOCRATIZACIÓN DE LA PALABRA

ALE MENDÉ

La práctica de la corrección de textos en los talleres literarios y la opinión vertida en el taller por el resto de los participantes, ejercita el disenso y consenso de posiciones frente a determinado discurso o relato y abre nuevos recorridos y sistemas de ingreso a la lectura.

Una de los momentos más delicados a tomar en cuenta es el de la corrección final de textos. Pero los trabajos previos de elaboración crítica que desarrollamos en este manual, han ido ablandando al recién llegado y se supone que para el final de los ejercicios, es consciente de la necesidad de corregir y establecer la publicación de un escrito. La producción a publicar, debe tener precisión y la mejor manera de corregir los escritos es la discusión conjunta de los participantes de taller sobre el escrito de cada cual.

Como coordinadores la tarea es ir pautando esa discusión en la consigna, no de criticar el texto desde sus carencias, sino en subrayar y dejar en el, lo más luminoso del escrito, desechando todos aquellos párrafos que solo han servido de carreteo a la idea central.

La reducción del material no debería hacer hincapié en la crítica de lo que sobra sino en determinar los mejores párrafos, los que se recuerdan, los que echan luz sobre el punto a tratar. De esta forma el texto que se habilita es el que fue más mencionado en la discusión, para que el cierre es decir, la publicación, tenga el peso de un acto literario completo. Es decir, justamente, en el lector y más precisamente en el lector crítico, que al caso son todos los participantes.

La publicación ya sea virtual o en soporte papel, es una tarea de responsabilidad de oficio. Recordemos que aquello que ha sido publicado sin el debido cuidado, es para el escritor un costo muy doloroso en el tiempo.

Por eso hay que sugerir que la publicación rescate lo mejor de la producción literaria y crítica del grupo, para eso es importante insistir en el compromiso crítico hacia lo que los otros escriben y la aceptación crítica sobre la elaboración propia. Esto, debiera estar expresamente señalado por el coordinador desde el comienzo, estimulando y promoviendo un proyecto de publicación.

El grupo literario es el grupo de pertenencia de los escritores, su conformación es importante para la discusión temática de diversos aspectos de la literatura, las charlas denotan y mantienen el perfil de cada personalidad pero aportan nuevas y más ricas perspectivas, en la confrontación de ideas grupales.

Una vez corregida la producción y establecido el grupo literario, es importante evaluar que en el taller, el participante encuentra un espacio de trasmisión literaria y de escritura, como también un fuerte impulso a la investigación; esto es lo que estimula la permanencia en la búsqueda de nuevas lecturas. Esta avidez por la lectura, los vuelve trasmisores de literatura y actores culturales que multiplican espacios y formas alternativas de difusión literaria.

El rol de coordinador de un grupo literario que se inició como palabra autorizada, debe ir cediendo el paso a la conformación de nuevos liderazgos de opinión. Porque va a ser partícipe de profundas transformaciones subjetivas, producidas por la práctica artístico literaria. Es decir, que además de un crecimiento en cantidad y calidad de los textos, en el taller se desarrollan ideas de investigación sobre problemas humanos de toda índole, que siempre sacuden o interrogan el contexto local y regional.

Es notable saber que la mayoría de quienes asisten a los talleres literarios, terminan teniendo una participación activa en la difusión y desarrollo de la literatura y el arte, como así también en una variedad importante de temas institucionales y sociales relacionados a la promoción de la lectura y a los estudios culturales.