GLOSARIO

GLOSARIO

g1Polifonía: se alude de esta forma a los relatos contemporáneos que -si bien se entrecruzan sin un sentido o una línea precisa- dan cuenta de una pluralidad de discursos. Se metaforiza como término literario uno que es propio de la música "coro polifónico". La armonía, en todo caso, se logra en un fragmento del mundo en el que coexisten intereses particulares. La polifonía en literatura surge como respuesta a la corriente naturalista y realista. Personajes y textos que ingresan a una novela con cierta autonomía, de esta forma extienden el tiempo-espacio en el contexto.

g2 Hipertexto: es un neologismo creado por el filósofo, sociólogo y pionero de la tecnología Ted Nelson, en 1965. Con éste término se engloban diferentes concepciones, métodos, sistemas o herramientas. Es usado como término litearario en relación a un texto que se nutre de otros textos y conforma un cuerpo con un sentido general. En él se crean, enlazan y comparten los materiales, que a su vez, lo conforman.

g3 Intertextualidad: conjunto de relaciones que vinculan a un texto con otros textos, es decir, se refiere a un texto que tiene referencias, citas, voces, comentarios de otros textos. Está relacionada con la lectura e influencia literaria del autor. La clasificamos en general, restringida e interna, según sea entre varios autores, dentro de los textos del mismo autor o dentro del mismo texto respectivamente.

g4 Texto: es un enunciado de variada extensión, oral o escrito, aunque los formalistas rusos perfierieron llamar texto al escrito y discurso a la pieza oral. El texto mantiene cierta coherencia interna pero no solo es la suma de las frases, ya que no lo alcanza el análisis gramatical sino el semiótico. El texto literario, en su especificidad es aquel en el que prevalece la intención estética. En este último son importantes la connotación, la polisemia, la intertextualidad, etc.

g5 Interpretación: es el ejercicio de dar cuenta del sentido, mediante comentarios, explicación o comprensión de cualquier texto que no se manifieste plano o literal. La interpertación está relacionada con la hermeneútica que surge del método interpretativo y busca precisar los fundamentos del discurso en las ciencias humanas. La interpretación, interviene el texto y permite su reformulación en los múltiples sentidos que se juegan del lado del lector.

g6  Ensayo:  es el género literario que expone argumentos que formulan ideas originales. Es de carácter crítico, didáctico y personal.

g7  Género epidíctico: el género epidíctico tiene su origen en la antigua Grecia. Es una de las características de la retórica, que se ocupa del buen decir para la persuasión del o los destinatarios. Se diferencia del escrito científico, por tener un estilo cuidado en contraposición al científicomás sistemático.

g.8    Acto literario: cuando hablamos de acto literario, nos referimos no solamente a la escritura y edición de una pieza literaria sino también a lo que consideramos el acto literario completo, es decir, aquel que se apoya en la lectura e interpretación del lector. Esta es una puesta en causa que concibe la culminación del acto literario en la lectura, en el lector. Se basa en dos textos fundamentales de la crítica francesa: en un famoso artículo de Michel Foucault, “¿Qué es un autor?”, texto de una conferencia dada en febrero de 1969 en la Sociedad Francesa de Filosofía y que surge un poco después de un artículo no menos famoso de Roland Barthes,   “La muerte del autor”, publicado en 1968. Ambos textos se oponen a la literatura considerada en relación con su autor, o como expresión de su autor, sostenida por una crítica basada en seguimientos bajo el título : X, El Hombre y la Obra. La posición crítica a la descendencia de Sainte-Beuve y Lanson, rescata posiciones literarias de avanzada, de un Beckett o de Blanchot, que dos decadas antese habían decretado la desaparición del autor y definido la escritura por la ausencia del autor. En este sentido, cae la intención del autor para determinar o describir la significación de la obra y apoya la significación en el lector, que es dónde se completa el acto literario. 

g.9    Cita: fragmento o texto,   ajeno o que el escritor/orador, introduce en su obra, es un caso de intertextualidad, que marca la relación o influencia entre obras. Cuando se introduce un pasaje literal se debe incluir la mención del autor y la obra citado. La Cita textual: es cuando cuando el material o texto se copia literalmente, tal cual lo escribió otro autor. La Cita textual corta, es menor de 40 palabras, se transcribe a renglón seguido (como parte del texto) y es entre comillas. La cita textual larga 40 o más palabras, se   separa del texto normal del documento, con sangría en todo el párrafo, sin comillas y a doble espacio. La cantidad máxima de palabras ajenas citables sin problemas de derechos de autor no debe superar las 800-1000 palabras.

g.10  Crítica literaria: es el análisis y puesta en causa de una obra literaria a través del ensayo. Para los estudios clásicos la crítica está destinada a orientar a los lectores. No obstante, en nuestro caso pensamos a la crítica como la acción que es propia del lector que interpreta, comenta y se apropia del texto leído.
g.11   Estructura:  se refiere a la cohesión interna de elementos interrelacionados e interdependientes, que forman la totalidad. Cuando hablamos de estructura, no hablamos de una sumatoria de partes sino de una construcción de relaciones.Los estudios literarios analizan la estructura tomando los distintos componentes que la conforman, escenas, acción, espacio, personajes, estilo, etc.

g.12    Visión: Aspecto del modo, por el que se determina desde qué punto o puntos de vista se enfocará la historia para elaborar el discurso, a partir de la información recabada desde ellos, y con la concurrencia de las voces narrativas.

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EKPHRASIS, descripción de una obra plástica.

Quien escrutase ese retrato, debía forzar en sí mismo un cambio de ánimo, de atención, si quería ver los dos aspectos del mismo ojo pintado. Me sorprendió que esa cara imaginada cuatrocientos años atrás conservase el poder de revelar dos estados de signo moral contrarios y superpuestos.” Jorge Baron Biza. El desierto y sus semillas.”

 

Hoy hablamos de ecfrasis, cuando nombramos la descripción extensa de una obra de arte, ya sea literaria o crítica. Es una ecfrasis literaria, cuando la descripción corresponde a un cuadro existente o imaginado que supone una apreciación previa del autor sobre la obra o sobre la visión del artista.

Esto implica una orientación de sentido de la descripción de la obra y una interpretación, posiblemente ficcional, que interviene en el relato. Por otra parte la ecfrasis crítica está intimamente ligada a los estudios críticos y a la historia del arte. En este caso la descripción es extensa y autosuficiente en si misma. La ecfrasis crítica, escapa de un contexto narrativo y promueve algún tipo de argumentación.

En los orígenes el concepto griego ekphrasis (“ek” fuera “phrasis” explicar con signos) de acuerdo a los retóricos del siglo III al IV d.C., correspondía a una descripción que nos presenta el objeto de manera visual.

Con el tiempo, el concepto de ecfrasis se ha ido recortando, hasta la definición actual que se define como representación escrita de un objeto plástico.

La ecfrasis más antigua de la literatura occidental es la descripción del escudo de Aquiles en el capítulo 8 de la Ilíada. Tesis suplica a Hefesto, el herrero de los dioses que forje una armadura y un escudo para su hijo. La descripción no es, entonces, la del escudo existente -aunque se haya tomado un modelo posible- sino la de un escudo forjado en el Olimpo. Y, abunda decir que es también, la descripción de un objeto perdido que se hace presente por la vívida descripción de Homero.

475 Fabricó en primerísimo lugar un alto y compacto escudo primoroso por doquier y en su contorno puso una reluciente orla de tres capas, chispeante, a la que ajustó un áureo talabarte.

480 El propio escudo estaba compuesto de cinco láminas y en él fue creando muchos primores con su hábil destreza. Hizo figurar en él la tierra, el cielo y el mar, el infatigable sol y la luna llena, así como todos los astros que coronan el firmamento:

485 las Pléyades, las Híades y el poderío de Orión , y la Osa, que también denominan con el nombre de Carro, que gira allí mismo y acecha a Orión,y que es la única que no participa de los baños en el Océano.

490 Realizó también dos ciudades de míseras gentes, bellas. En una había bodas y convites, y novias a las que a la luz de las antorchas conducían por la ciudad desde cámaras nupciales; muchos cantos de boda alzaban su son; jóvenes danzantes daban vertiginosos giros y en medio de ellos

495 emitían su voz flautas dobles y fórminges, mientras las mujeres se detenían a la puerta de los vestíbulos maravilladas. Los hombres estaban reunidos en el mercado. Allí una contienda se había entablado, y dos hombres pleiteaban por la pena debí a a causa de un asesinato: uno insistía en que había pagado todo

500 en su testimonio público, y el otro negaba haber recibido nada, y ambos reclamaban el recurso a un árbitro para el veredicto. Las gentes aclamaban a ambos, en defensa de uno o de otro, y los heraldos intentaban contener al gentío. Los ancianos estaban sentados sobre pulidas piedras en un círculo sagrado

505 y tenían en las manos los cetros de los claros heraldos, con los que se iban levantando para dar su dictamen por turno. En medio de ellos había dos talentos de oro en el suelo, ^ para regalárselos al que pronunciara la sentencia más recta . La otra ciudad estaba asediada por dos ejércitos de tropas

510 que brillaban por sus armas. Contrarios planes les agradaban, saquearla por completo o repartir en dos lotes todas ^ las riquezas que la amena fortaleza custodiaba en su interior . Mas los sitiados no se avenían aún y disponían una emboscada. Las queridas esposas y los infantiles hijos defendían el muro

515 de pie sobre él, y los varones a los que la vejez incapacita a,los demás salían y al frente iban Ares y Palas Atenea, ambos de oro y vestidos con áureas ropas, bellos y esbeltos con sus armas, como corresponde a dos dioses, conspicuos a ambos lados, en tanto que las tropas eran menores. En cuanto llegaron adonde les pareció bien tender la emboscada,

520 un río donde había un abrevadero para todos los ganados, se apostaron allí, recubiertos de rutilante bronce. Dos vigías suyos se habían instalado a distancia de las huestes al acecho de los ganados y de las vacas, de retorcidos cuernos. Éstos pronto aparecieron: dos pastores les acompañaban, —

525 recreándose con sus zampofias sin prever en absoluto la celada. Al verlos, los agredieron por sorpresa y en seguida interceptaron la manada de vacas y los bellos rebaños de blancas ovejas y mataron a los que las apacentaban. Nada más percibir el gran clamor que rodeaba la vacada,

530 los que estaban sentados ante los estrados en los caballos, de suspensas pezuñas, montaron, acudieron y pronto llegaron. Nada más formar se entabló la lucha en las riberas del río, y unos a otros se arrojaban las picas, guarnecidas de bronce. Allí intervenían la Disputa y el Tumulto, y la funesta Parca,

535 que sujetaba a un recién herido vivo y a otro no herido, arrastraba de los pies a otro muerto en medio de la turba y llevaba a hombros un vestido enrojecido de sangre humana. Todos intervenían y luchaban igual que mortales vivos y arrastraban los cadáveres de los muertos de ambos bandos.

540 También representó un mullido barbecho, fértil campiña, ancho, que exigía tres vueltas. En él muchos agricultores guiaban las parejas acá y allá, girando como torbellinos. Cada vez que daban media vuelta al llegar al cabo del labrantío, un hombre con una copa de vino, dulce como miel, se les acercaba

545 y se la ofrecía en las manos; y ellos giraban en cada surco, ávidos por llegar al término del profundo barbecho, que tras sus pasos ennegrecía y parecía tierra arada a pesar de ser de oro, ¡singular maravilla de artificio!Representó también un dominio real . En él había jornaleros que segaban con afiladas hoces en las manos. Unas brazadas caían al suelo en hileras a lo largo del surco, y otras las iban atando los agavilladores en hatos con paja. Tres agavilladores había de pie, y detrás había

555 chicos que recogían las brazadas, las cargaban en brazos y se las facilitaban sin demora. Entre ellos el rey se erguía silencioso sobre un surco con el cetro, feliz en su corazón. Los heraldos se afanaban en el banquete aparte bajo una encina y se ocupaban del gran buey sacrificado; y las mujeres copiosa

560 harina blanca espolvoreaban para la comida de los jornaleros. Representó también un viña muy cargada de uvas, bella, áurea, de la que pendían negros racimos y que de un extremo a otro sostenían argénteas horquillas. Alrededor trazó un foso de esmalte y un vallado

565 de estaño; un solo sendero guiaba hasta ella, por donde regresaban los porteadores tras la vendimia. Doncellas y mozos, llenos de joviales sentimientos, transportaban el fruto, dulce como miel, en trenzadas cestas. En medio de ellos un muchacho con una sonora fórminge

570 tañía deliciosos sones y cantaba una bella canción de cosecha con tenue voz. Los demás, marcando el compás al unísono, le acompañaban con bailes y gritos al ritmo de sus brincos. Realizó también una manada de cornierguidas vacas, que estaban fabricadas de oro y de estaño

575 y se precipitaban entre mugidos desde el estiércol al pasto por un estruendoso río que atravesaba un cimbreante cañaveral.Iban en hilera junto con las vacas cuatro áureos pastores, y nueve perros, de ágiles patas, les acompañaban. Dos pavorosos leones en medio de las primeras vacas sujetaban a un toro, de potente mugido, que bramaba sin cesar

580 mientras lo arrastraban. Perros y mozos acudieron tras él. Pero aquéllos desgarraron la piel del enorme buey y engullían las entrañas y la negra sangre, mientras los pastores los hostigaban en vano, azuzando los rápidos perros. Éstos estaban demasiado lejos de los leones para morderlos;

585 se detenían muy cerca y ladraban, pero los esquivaban. _ El muy ilustre cojitranco realizó también un pastizal enorme para las blancas ovejas en una hermosa cañada, establos, chozas cubiertas y apriscos. El muy ilustre cojitranco bordó también una pista de baile

590 semejante a aquella que una vez en la vasta Creta el arte de Dédalo fabricó para Ariadna, la de bellos bucles . Allí zagales y doncellas, que ganan bueyes gracias a la dote, bailaban con las manos cogidas entre sí por las muñecas. Ellas llevaban delicadas sayas, y ellos vestían túnicas

595 bien hiladas, que tenían el suave lustre del aceite. Además, ellas sujetaban bellas guirnaldas, y ellos dagas áureas llevaban, suspendidas de argénteos tahalíes. Unas veces corrían formando círculos con pasos habilidosos y suma agilidad, como cuando el tomo, ajustado a sus palmas,

600 el alfarero prueba tras sentarse delante, a ver si marcha, y otras veces corrían en hileras, unos tras otros . Una nútrida multitud rodeaba la deliciosa pista de baile, recreándose, y dos acróbatas a través de ellos ,

604 como preludio de la fiesta, hacían volteretas en medio.Representó también el gran poderío del río Océano a lo largo del borde más extremo del sólido escudo . Después de fabricar el alto y compacto escudo,

610 le hizo una coraza que lucía más que el resplandor del fuego y también un ponderoso casco ajustado a sus sienes, bello y primoroso, que encima tenía un áureo crestón, y también unas grebas de maleable estaño. Tras terminar toda la armadura, el ilustre cojitranco

615 la levantó y la presentó delante de la madre de Aquiles, que, cual gavilán, descendió de un salto del nevado Olimpo, llevando las chispeantes armas de parte de Hefesto.”*1

Fuera de ésta descripción, el escudo de Aquiles no existe. Hablamos de ecfrasis nocional cuando el objeto plástico no tiene una existencia material, es decir que el objeto existe solamente en el lenguaje.

Por otra parte, decimos ecfrasis referencial, cuando el objeto plástico si tiene una existencia material autónoma con respecto al lenguaje.

El escudo de Aquiles en La Iliada, ejemplifica las características fundamentales de la ecfrasis. Mientras el escudo en sí, como material histórico no está, el relato lo mantiene entre nosotros con vivacidad y lujo de detalles. Ya sea el escudo evocado en una ecfrasis nominal, como las descripciones de obras existentes o ecfrasis referenciales, ambas dan cuenta de la intertextualidad entre dos formas de expresión, dos lenguajes diferentes, el del arte plástico y el literario.

Por otra parte entendemos que la ecfrasis literaria en referencia a una obra existente, nos plantea el tema de la traducción de una expresión de sentido a otra. La expresión verbal de la obra es anacrónica ya sea en la ecfrasis nominal o referencial. Es anacrónica en tanto quién describe lo hace en diferentes momentos de la creación-observación de la obra plástica. Se estabalece en dos tiempos, o dos momentos, con diferentes sistemas de valor y formas de expresión. Esto implica la re-creación del objeto plástico.

Por otra parte en uno y otro lenguaje se manifiestan diferentes sentidos. La dinámica misma del lenguaje, de la escritura, pone la obra en movimiento, mientras que el artista plástico, el lenguaje plástico, sitúa la obra y fija lo que expresa. El contexto temporal y las características de cada lenguaje producen distintos efectos de sentido.

 

Aunque muchos teóricos prefieren definir la ekphrasis o ecfrasis, simplemente como una descripción detallada y vivaz, preferimos definirlo en su modo más actual, como descripción de una obra de arte, en función de la riqueza que surge de éste recorte del término.

 

1- La Ilíada. ISBN 84-249-1446-5. Editorial Gredos

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