EL DESAFÍO DE LEER

Aportes para los talleres de lectura

Muchas veces participamos o encaramos un taller de lectura sin revisar los conceptos básicos sobre lo que significa leer. Como lo hacemos de hecho, pensamos que el mero acto justifica la actividad. Y si bien es cierto que a leer se aprende leyendo, no menos cierto es que si decidimos coordinar o tomar un taller de lectura lo hacemos para buscar algo más que lo que  ya sabemos y de hecho hacemos en soledad.


Estas notas sólo son una guía para profundizar. Casi un posible temario.

Leer es un proceso de interacción entre el lector y el texto ( Solé 1987), proceso mediante el cual el primero intenta satisfacer los objetivos que guían su lectura.

Cuando explica la definición  de lectura,  Isabel Solé, profesora del departamento de psicología evolutiva y de la Educación de la Universitat de Barcelona, nos dice que la afirmación antes transcripta tiene varias consecuencias:

Implica en primer lugar la presencia de un lector activo que procesa y examina un texto.
Implica también que siempre debe existir un objetivo que guíe la lectura, o sea que siempre leemos para alcanzar alguna finalidad: llenar un tiempo de ocio y disfrutar, buscar una información concreta, seguir unas instrucciones para realizar determinada actividad, informarse acerca de un determinado hecho, evadirse, etc.  

En su libro “Estrategias de lectura” de editorial Grao(1999) La profesora Solé afirma que también el texto genera expectativas a nivel semántico, de su significado global, expectativas que guían la lectura y buscan su verificación a niveles del léxico, sintáctico y grafo –fónico. Así el lector, utiliza simultáneamente su conocimiento del mundo y su conocimiento del texto para construir una interpretación acerca de aquél.

Por eso es necesario aprender a procesar el texto y sus distintos elementos, así como las estrategias que harán posible su comprensión. O sea  el lector es un procesador activo del texto y la lectura es un proceso constante de emisión y verificación de hipótesis conducentes a la construcción de la  comprensión del texto y de control de esta comprensión, de comprobación de que la comprensión tiene lugar.

Estos conceptos son importantes y si pensamos en posibles talleres de lectura, más aún.

Si bien es cierto que leer por placer es una lectura personal y cada uno sabe cómo obtener ese placer y que este tipo de lectura  tiene como objetivo casi exclusivo la experiencia emocional, también es posible que  tomemos un texto literario y lo trabajemos en sus significados, pensando, en los niveles semánticos y las relaciones que se pueden establecer con los niveles lexicales y sintácticos.

Y por supuesto si hacemos un taller de lectura con textos informativos, ensayos, historia, ciencias, todos los conceptos anteriormente expuestos cobran total relevancia. Porque cada variedad textual tiene sus propias restricciones lingüísticas que imponene una manera de abordarlo.

Es necesario replantearse  constantemente los conceptos sobre la lectura, el acto de leer y las posibilidades que ofrece un texto si queremos coordinar, promover o participar de un taller de lectura.