EL NONSENSE: IMPERIO DE LOS SENTIDOS

“Todo empieza con Lewis Caroll…”  Giles Deleuze
“Los libros de Alicia no son libros para niños; son los únicos libros en los que nos volvemos niños” Virginia Wolf

Primera Parte

“Todo empieza con Lewis Caroll…”, pero Lewis no existe.
¿Quién es Lewis Caroll?
¿Quién soy? Se interrogará Alicia en el encuentro con la oruga.
Charles Lutwige Dogsón, nació en 1832, clérigo, matemático y lógico victoriano.
“Soy inglés y ante todo conservador”
Sordo, tartamudo, insomne, vestía siempre de negro. Enmascarado simula ser lo que no eso se disfraza de lo que es.
Para Borges constituiría un oximorón. (Conjunción de opuestos.
Para Derrida, la deconstrucción de la realidad, la differance, los opuestos binarios.
Para Deleuze, un personaje conceptual, una síntesis disyuntiva inclusiva.
En 1869, Charles metarfoseádo en Lewis Caroll, publica “Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas”, en 1871, “A través del espejo y qué encontró Alicia allí”.
Estos libros son revolucionarios, extirpa de su contenido toda moraleja o mensaje y llevan el arte del Nonsense a la cumbre, proponiendo una literatura abierta a significados prácticamente inagotables.
Su obra fascinó a psicólogos, filósofos, escritores, como a la generación beats y a los hippies,
Lewis Caroll, afirma “Por esotéricas que sean las lenguas del Nonsense resultarían comprensibles para una mente perfectamente equilibrada”.
El mundo de la poesía del Nonsense, está centrado en la división de material que lo compone en partículas, en unidades a partir de las cuales es posible construir un universo. Sin embargo este universo nunca debe ser mayor que la suma de sus partes y tampoco debe fundir y englobar sus elementos en un todo omnicomprensivo que no pueda ser reducido a sus factores originales. Debe intentar crear con las palabras un universo de paradojas.
Con L C se pasa de un modelo de transición a un modelo exploratorio.
Alicia es al descubrimiento del universo lenguistico y de la lógica infantil, lo que Jonathan Swift con Gulliver es ala literatura de viajes escrita por los peregrinos ilustrados del siglo XVIII. Ambas obras constituyen reflexiones críticas sobre la suerte de los hombres en general y al mismo tiempo, son exploraciones de sus límites: Advierten al viajero, que inevitablemente, encontrará lo que ha traído con él y que en los mapas existen zonas vírgenes que escaparán a su deslinde. Realizan un examen acucioso del los límites donde el habla de los niños se encuentra con la de los adultos.
En el País de las maravillas, lo irreal es real, lo razonable, absurdo. Las adivinanzas no tienen respuestas, las canciones más tradicionales son Limerick. Los limerrick son poemas en los que prima el efecto fónico, el juego de palabras y el sinsentido. Su condición esencial es el humor y el encuentro casual entre palabras dispares.
“Echarte, niño, al rom rom
que tu padre está al carbón
y tu madre la manteca
no te puede dar la teta…”   Federico García Lorca (Canciones de cuna españolas) 
En el País de las maravillas, reina la paradoja y la contradicción a temporal
“Feliz, feliz no cumpleaños
a ti y a mi.”


En a través del espejo, se presenta el episodio mas conmovedor: El encuentro salvador de Alicia con el Caballero Blanco. Nos resulta imposible no pensar en Alonso Quijano “El Quijote”
El Caballero Blanco declara “Cuanto más cabeza abajo estoy, más cosas nuevas invento” Inventor de objetos inútiles: Colmenas de abejas sin hogar, canilleras para su caballo que lo protegen de mordeduras de tiburones…
Alicia piensa “De todas las cosas extrañas que vi en mi viaje a través del espejo, esta fue la que recuerdo siempre con mayor claridad. Años después era capas de evocar toda la escena como si hubiera sucedido apenas el día anterior… Los dulces ojos azules y la sonrisa bondadosa del caballero… el sol poniente relampagueando en su cabellera y reflejándose en la armadura como una llamarada de luz… el caballo, moviéndose apenas, apaciblemente, con las riendas colgadas del cuello, mordisqueando la hierba a los pies de la niña. Y al fondo, las sombras oscuras del bosque…” 
Todo esto quedó grabado en la memoria de Alicia como un cuadro.