¡SALUD AL QUE AME; MUERTE AL QUE NO SEPA AMAR!

 

"¡Salud al que ame; muerte al que no sepa amar!" La frase tiene casi dos milenios; escrita en una pared de Pompeya, sobrevivió a todo cataclismo. En la oscuridad que la tuvo bajo tierra, los amantes,la murmuraban  hasta que salieron a la luz(1)

Cierto es que el que ama goza de buena salud y el que no sabe amar,  queda inefable, fuera de juego, aturdido en la propia imagen que refleja el paso del tiempo sin sentido.

El amor ensancha el destino y de la mano de la pasión se expresa: "Vida mía, mi delicia, vamos a retozar un poquito. Imaginemos que este lecho es un campo llano." En el desierto, donde nada hay, algo, puede existir. Como una vida: la creación.

Arte al fin, los grafittis de Pompeya son la esquina de un poema, en su ingenio y prontitud, en su emoción instantánea y permanente. Hechos de piedra, son la fiel imagen de la  arqueología de la palabra, que jamás será objeto de museo, porque es el mismo espíritu del hombre iluminando el tiempo, en infinita extensión. 

La enarmorada de Lalagus,  dice: "Cruel Lalagus, ¿por qué no me amas?"  y ella, no es la imagen pétrea esculpida, ni el gesto pintado en la tela, es pura alma que rezonga a través de los siglos amor no correspondido, mordiendo los bordes de la vida antes de la misma muerte. Porque escrito está que "quienes aman, que florezcan. Que perezcan quienes no aman. Que mueran dos veces aquellos que prohíben el amor" 

Esas palabras peregrinas muestran justo, pensar que "todo enamorado es un soldado" o sentido de lealtad, no por esmero, sino por acuñar el rostro de su amor en el cuerpo. No en vano,  en las inscripciones, se llama domina a la mujer amada, la que domina sin forcejeo sino por simple reflejo.

Agradecido por este don, otro grabado asegura para la eternidad  que extrañaba a su domina, afirmando:  "Vibius Restitutus durmió solo aquí y echó a faltar a su querida Urbana."

Básicamente y más allá de todas las tentaciones, desde que el mundo es mundo (o al menos desde la época floreciente de Pompeya) se advierte "que intente encadenar a los vientos e impida brotar a los manantiales el que pretenda separar a los enamorados." 

 

(1)La fecha de  la erupción que aparece en el relato de Plinio el Joven, es el 24 de agosto del año 79. Gruesas capas de ceniza cubrieron la ciudad situada en la base y fue redescubierta recién en 1748. 

BIBLIOGRAFIA PARA TALLER 

http://www.culturaclasica.com/colaboraciones/lillo/taller-grafitos-amorosos-pompeya.pdf